SU HISTORIA

SU GENTE

Su Historia

Dada su privilegiada situación geográfica y la fertilidad de la zona, Coria ha sido asentamiento de todas las culturas, como demuestran los numerosos hallazgos arqueológicos que se encuentran en la zona. Así, hay numerosos restos del Neolítico, como hachas pulimentadas, cuchillos de silex, puntas de flecha del Calcolítico, la cubierta de un dolmen y hallazgos del Bronce final y época ibérica.

Los fenicios establecieron en Coria un importante puerto fluvial con factoría debido, con toda seguridad, a su riqueza agrícola, piscícola y ganadera. Este puerto fluvial fue, junto con los de Cádiz y Sevilla, centro de su comercio y puerto terminal de su navegación hacia el Atlántico. Los fenicios dieron a su factoría el nombre de Heck Caura (Seno o golfo de peces) y acuñaron moneda.
En el Cerro de San Juan, los trabajos de acondicionamiento de un centro de enseñanza permitieron descubrir hace unos años un templo fenicio desde cuyo altar, dispuesto en forma de piel de toro, se practicaba el culto a Baal Saphon, dios que ofrecía su manto protector a los navegantes que, hacia el siglo VII a.C., constituían el motor económico de la comarca.
Bajo la dominación romana recibió el nombre de "Caura Siarum", para distinguirla de otra ciudad del mismo nombre "Caura" en Extremadura. Mantuvo su importancia y acuñó moneda con imágenes de un pez, perteneciendo al convento jurídico hispalense.
Posiblemente en esta época fue una ciudad amurallada si tenemos en cuenta la denominación de "oppida" -plaza fuerte-, que le dio el historiador y naturalista Plinio.
Son muy abundantes los restos romanos hallados en la villa, destacando un cipo que se conserva en la Ermita de San Juan Bautista.
En enero de 2007 salieron a la luz unos importantes hallazgos arqueológicos correspondientes a la época romana en la calle Cervantes frente a la desembocadura de la c/ Pajares
En Julio de 2007, en las confluencias de las calles Méndez Núñez y San Juan, se ha descubierto una calzada romana en la que superponen estructuras de dos épocas distintas y que discurre paralela a la actual c/ San Juan. En el margen derecho de la misma se descubre también un muro perteneciente a una vivienda.
En el año 583, "Cavra" permaneció fiel al príncipe cristiano Hermenegildo hasta que fue conquistada por Leovigildo tras oponer tenaz resistencia.

Durante la época árabe recibió la denominación de "Qawra" y fue bajo su dominación cuando sufrió, en el mes de septiembre del año 844 (230 de la Hégira) una "invasión vikinga" que arrasó el pueblo y pasó toda la población a cuchillo.
Los vikingos o normandos, procedentes de Lisboa, remontaron el río Guadalquivir y anclaron en Yazirat Qabtil (Isla Menor); desde allí cuatro naves vikingas remontaron el río llegando el 30 de septiembre hasta Qawra (Coria) arrasando la villa y asesinando a toda la población. Subieron luego (29/IX/844) - 12/ Muharram / 230) por el Guadalquivir hasta la Isla Menor o Qabtîl, como se llamaba entonces. Cuatro barcos hicieron a la mañana siguiente una inspección hasta Coria del Río, donde desembarcaron masacrando a todos sus habitantes".

Fernando III incorporó la Andalucía Occidental a la Corona de Castilla y fue el 23/11/1248 en las "Capitulaciones de Sevilla" las tierras del aljarafe, y con ellas Coria cuando pasaron a formar parte de dicha corona.
Inmediatamente después de la conquista comenzó otra labor quizás más ardua, la de repoblar toda la zona. Para atraer a los nuevos colonos, se les ofrece tierras de cultivo y casas donde habitar. Pronto comienzan a llegar a la zona (Aljarafe y Valle del Guadalquivir) colonos procedentes de León, Castilla, Aragón, Valencia y Navarra; e incluso algunos procedían de Portugal, Francia o Italia.
Es sobre todo, en época de Alfonso X, cuando se lleva a cabo la Operación de Repartimiento (Reparto de tierras, organizado por la corona, a los pobladores andaluces). Según la Crónica General, fue Alfonso X quien entraga la villa de Coria a 500 caballeros catalanes para que la repoblaran, y en 1265 vuelve a donar tierras a otros 150 hombres de origen catalán, asentándose en ella con sus  familias.
Coria estaba en una zona muy peligrosa ya que practicamente estaba en la frontera con los reinos musulmanes, por lo que siguió sufriendo razzias de los ejércitos granadinos. Pero los incursiones más graves fueron realizadas por un pueblo guerrero de África, los "benimerines" al mando de Yusuf, cuyo sólo nombre hacía huir a los colonos.
Estos ataques han quedado reflejados en las famosas Cantigas de Santa María del Rey Sabio, en las que se cuenta un milagro acaecido en esta localidad una de las ocasiones que fue atacada por el temible Yusuf.

"En Coira, cabo Seuilla,
foi este miragre feyto
no tempo que Abenyycef
passou ben pelo estreito
d'Algezira et a terra
de Seuilla tod'aeito
correu et muitas aldeas
foron dos mouros queimadas..."
(Ver cantiga 323)

Estos ataques duraron desde los años 60 hasta el 1285; pero además tuvieron otra consecuencia, que propiciaron la rebelión de los mudéjares, que fue tan grave ygeneralizada que el monarca castellano no sólo la reprimió violentamente sino que decretó su expulsión, iniciándose un éxodo de la población musulmana que trajo como consecuencia más importante, la considerable merma que la población sufriera, no llegando al centenar en 1435.
En esta época, contaba con una sinagoga que fue destruida por orden del Arcediano Ferrán Martínez, rompiéndose la convivencia y la tolerancia que hasta entonces había existido entre las tres culturas en estos territorios.
Nuestra población aparece, desde el principio de la conquista cristianam, como una villa dependiente de Sevilla que estaba regida por las autoridades de la metrópoli.

Del año 1500 data el "Privilegio de poblamiento de la villa de Coria del Río", que se conserva íntegramente en los archivos municipales de la villa (Archivo municipal de Coria del Río, leg 403) y que consiste en una Real Provisión otorgada en Granada por los Reyes Católicos en el mes de octubre, que confirma otro Privilegio otorgado por Alfonso X el Sabio del año 1265 y otro de Fernando IV del año 1302

Hernando de Magallanes visitó y pernoctó en Coria en 1519. También participó su población muy activamente en la entrada triunfal en Sevilla del rey Felipe II, ofreciéndole en homenaje, además de sus productos de la huerta y pesqueros, sus famosas tinajas o alcazarras fabricadas con barro blanco y poroso del Guadalquivir que servían para enfriar el vino y el agua durante el caluroso verano de Andalucía.

Perteneció al conde-duque de Olivares desde el año 1627, que fundó "un monte de piedad en la villa de Coria, para socorrer las necesidades de tan corta ciudad", pasando a su muerte a engrosar el señorío constituido por el marquesado y mayorazgo de Mairena, instaurado en la persona de D. Enrique Felipez de Guzmán, hijo ilegítimo del valido; y más tarde a ser propiedad del conde de Altamira. Coria cuenta en esta época con 2.050 habitantes.
Es precisamente en este siglo, concretamente el 23 de octubre de 1614, cuando una delegación comercial japonesa que, a bordo del galeón "San José" hace escala en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el día 5 del mismo mes, arriba a nuestro pueblo encabezada por el samuray Hasekura Rokuemon Tsunenaga y acompañado por 186 personas en su séquito. Su misión es la de visitar al Rey de España Felipe III, y con posterioridad al Papa en Roma Paulo V; pero parte de los miembros de esta expedición permanecerán en Coria ya para siempre.

Texto de la carta presentada por Hasekura al Cabildo de Sevilla el 27/10/1614]
[Ver reportajes de la visita del Príncipe Heredero del Japón S.A.I.  Hiro-no-miya Naruhito Shinno a Coria del Río, con motivo del 400 Aniversario de la Embajada Keicho y otros actos de actualidad Japón/Coria]

Durante el Siglo XVIII la población activa se puede estimar entre 500 y 550 individuos, una parte considerable, aproximadamente un 35% vive del río (carpinteros de ribera, marineros, pescadores, calafates, etc). La causa determinante de este paso de una buena parte de la población activa desde la agricultura al sector que comentamos es, sin duda, la proximidad de Sevilla y su monopolio del comercio con América.

Esta situación comienza a decrecer a finales del XVIII y sobre todo en el XIX debido a la pérdida del monopolio comercial de Sevilla con el continente americano. Durante estos siglos junto a las actividades dominantes campo/río coexisten otras de menor incidencia en la población como molinos de trigo o de aceite, fábricas de pan, de regaliz, y entre ellas una, heredada posiblemente de tiempos muy antiguos la alfarería que gozó de un merecido prestigio en toda la comarca e incluso tuvo alguna repercusión en el extranjero..

En 1992 una delegación japonesa regaló a Coria del Río una estatua de Hasekura. La delegación estaba formada por 60 personas, en entre las cuales figuraban el alcalde de Osato, el gobernador de Miyagi y representantes de Sendai.
El 14 de junio de 2013, Hiro-no-miya Naruhito Shinno, príncipe heredero del Japón, visitó la localidad con motivo del 400 aniversario de relaciones entre España y Japón y plantó un árbol junto a monumento a Hasekura

Hoy aun pervive la tradición marinera y pescadora(pesca del camaróny del albur o lisa), junto con la actividad agropecuaria. Pero poco a poco se va transformando en una ciudad dormitorio de la Metrópoli, dominando los sectores servicios y comercial junto a una incipiente industrialización.

Su Gente

Desde los albores de la historia hasta casi la actualidad ha sido secular la vocación marinera y pescadora de la villa, aún hoy, varias familias de pescadores viven de los productos del río, fundamentalmente el Albur y el camarón.
Son numerosos los intelectuales, políticos, artistas y deportistas de élite que ha dado Coria. El primer coriano conocido fue Ibn Zarqun al-Qawrí-al-Isbilí, filósofo y religioso; Fray Francisco de Acosta, evangelizador de Méjico, quien mandó construir la fachada del templo del convento agustino de Charo en el estado de Michoacán (Méjico 1606); el teólogo Manuel Martínez Campos, los pintores Manuel de la Rosa y Andrés Martínez de León D. Luis Ramírez Palma, primer alcalde republicano de Coria; el escritor y poeta Juan Rodríguez Mateo, el historiador José Luis Asián Peña, (Coria del Río1903- Barcelona 1977), catedrático de Geografía del Instituto "Balmes" de Barcelona, autor de varios libros de texto para el bachillerato, El Maestro Ufano, creador de la primera banda de música que hubo en Coria y su primer director.
También podemos citar, toreros como Manuel Díaz Rodríguez, Manolo Corona y otros; deportistas, como Rogelio Sosa Ramírez (Rogelio), Manuel Ruiz Sosa, Francisco Bizcocho, Manuel Cardo, Joaquín Olivera...Y una gran deportista coriana a la que no se le han reconocido sus meritos, nos referimos a Ana Mesa, que fue jugadora internacional de balonmano con el equipo nacional.

Entre los actuales podemos citar a pintores consagrados, como Manuel Martínez, Hipólito Viana, Antonio Sosa Suárez y José Suárez; y jóvenes promesas que están surgiendo en estos últimos tiempos entre los que podemos citar a David Jiménez Ortega, Francisco Tiravit o Manuel Rojas. Entre los fotógrafos es digno de destacar Alejandro Sosa. También citaremos a políticos, como Luis Yáñez-Barnuevo García, geógrafos como diplomáticos como Juan Antonio Yáñez Barnuevo García literatos como José Franco, Daniel Pineda Novo o Victor Manuel Domínguez Historiadores como Juan Manuel Nieto Cortés y científicos como el biólogo Francisco Díaz Pineda.
Entre los poetas cabe destacar a, Joaquín González Málaga y a un grupo de corianos responsables del Colectivo Surco; cantantes, como Pastora Soler (Pili Sánchez) con una voz prodigiosa llena de registros insospechados y que es capaz de cantar desde el fandango o la saeta hasta la canción moderna.
Seguro que nos olvidamos de muchos y que en esta somera relación no están todos los que son, pero lo que sí podemos asegurar es que los que están lo son